jueves, 23 de abril de 2009

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El sonido lacera mis oídos, las notas mas suaves agrietan mi alma, derriten mi piel.Permanezco suspendida en el extásis del frío, del silencio entre sonidos, de las cromaticidades adversas.
Se acumulan en montañas las burbujas de tu aliento, la pesadez del arpegio, los besos de limón, la finura del suelo.Ya no distingo los sabores de las constelaciones del cielo, viajo a un mundo de cristales disparejos, de arquitecturas no domadas, de libertades salvajes, sin respiro ni arrepentimiento.Un mosaico de vidas paralelas.De caminos y de encuentros

2 comentarios:

Rosario dijo...

Paseando encontre tu blog, me parce realmente interesante.
Un placer haberte encontrado.
Desde España.
Un besito Rosario

danae dijo...

Gracias. :)
Saludos